domingo, 17 de junio de 2012

No puedo dormir. No me dejas dormir. Me revuelves. No sé que pensar de volver a lecciones pasadas que considerabas aprehendidas, a reflejos, a destellos fugaces y a rumbos que no han girado mucho. Y, egocéntricamente, te miras, hacia dentro, y buscas, no sabes muy bien qué, pero no hay calma, solo una terrible desazón en el pecho y un miedo irreverentemente instalado en la cabeza. Solo compartes un recuerdo, ni siquiera común en la cabeza, y al final recibes un abrazo y un 'bonita' y el recuerdo vuelve a instalarse. Sin mucho conocimiento de causa, te revisitas en los espejos de otros y juzgas y enjuicias los pasos que te han llevado a dejar de ser la niña que eras hace ya diez años.

lunes, 11 de junio de 2012

Te propongo un juego: Hoy vamos a dejar de ser tú y yo, o más bien vamos a dejar de ser la versión atormentada de nosotros mismos. Imaginemos que no hay condicionantes, que no tenemos miedos adquiridos con el paso de los años, y que nuestros papeles están sin estrenar, listos para empezar a ser pintados ¿Juegas?

miércoles, 14 de marzo de 2012

desnudarse para vestirse
secarse para mojarse
quererse para desearse
morirse para inventarse.
-Hoy estás aquí porque un día tomaste una decisión romántica, ¿vale menos?
- De romanticismo no se come
Parece que hay esperanza, porque de repente los binomios se juntan, los opuestos se acercan y hacia delante se ve claro, limpio. Alguien debería decirte que eres un fraude, pero todos te aplauden. Meditadas. blanco y en botella. vaya. adoramos a dioses de plástico y un día nos olvidamos de creer que el dios que reina no es otro que la ley que se ordena, así, desde dentro. A este crimen organizado en masa, ese que no se denuncia y es igual de acuciante, pero que reluce menos que las imágenes y la pena que da África. Ese, el cotidiano, el de todos los días, el que no se ve, el que solo mira.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Hoy me vuelves a lanzar el reto
¿cómo lo haces?
y yo,
reacciono
y busco
y parece
que encuentro
solución al rompecabezas
y contesto

Gracias,
por recordarme
por que hago las cosas
por que estoy aquí
y que siempre
pase lo que pase
habrá merecido la pena.

martes, 14 de febrero de 2012

Supongo que llegados a un punto, uno ha de plantarse frente al espejo y decirse "ya está bien", dejar los paños calientes y la autocontemplación y mover el culo. La felicidad hay que imponérsela y decidirla cada vez que uno se levanta de la cama por la mañana. Existen tantos motivos para ser infeliz que ni tan siquiera merece la pena elaborar una lista para enumerarlos. La felicidad no la dan unos zapatos nuevos, un buen trabajo o una pareja. La felicidad es una actitud y una elección.

lunes, 13 de febrero de 2012

El día que nos conocimos
no imaginé que lloraría sobre tu hombro,
ni que pasaríamos noches juntos
recolectando caricias y besos.
Tampoco pude pensar que
le robaríamos horas al día
y rincones a Madrid
en tardes de primavera,
y de verano, y otoño e invierno.
No creí que habría un "nosotros",
que significarías tanto para mí
que olvidarte me costase una vida.
¿cómo resulta todo tan extraño
cuando se recuerda después?
Y lo cierto es que la insignificancia
esa fracción de segundo
en la que todo gira y se hace nuevo
esa, no la cambio,
compañero.

jueves, 9 de febrero de 2012

Y un día tomaste una decisión romántica que te llevó a meterte en la mayor aventura de tu vida, y ahora que lo has descubierto no puedes abandonarlo, sientes que de algún modo perteneces a este mundo de emociones que habla, como un testigo de vida de algo por lo que el resto de mortales pasa de puntillas. Y una vez que tú has pisado con toda la planta no eres capaz de elvarte a las medias tintas.

[...]

Se te arruga la frente, la sonrisa se te ha borrado de la cara y en tus ojos hay un halo de preocupación que difícilmente puedes describir, como no tiene que ver con las vísceras, siempre lo tiene, pero decides y acatas hacerte más dura, concluyes que te convertirás en ramita de boj. Y es entonces cuando dices: "el romanticismo no se come"

sábado, 27 de noviembre de 2010

me empeño
y como la experiencia demuestra,
en exceso
parto de premisas falsas
que ofrecen resultados erróneos
hoy me vuelvo a sentir estúpida
y no es la primera vez
pero acabo de decidir
que es la última
[el cambio de filosofía ha resultado equivocado, bonito, pero equivocado; lo bueno es que, de momento, se está a tiempo de dar marcha atrás y volver a canalizar todas las energías al amante que de momento nunca defrauda]